MOSCÚ/TEHERÁN.- Rusia no permitirá que el Consejo de Seguridad de la ONU adopte una resolución que implique el apoyo a una "revolución" en Siria, señaló ayer su canciller, Serguei Lavrov, quien criticó a las potencias occidentales por respaldar el levantamiento. "En lugar de calmar a la oposición, algunos de nuestros asociados la alientan. Ahora han lanzado el Volcán de Damasco, la batalla por la capital, el combate decisivo", dijo.
Lavrov aseguró que el enviado de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, está a favor de llamar a una nueva conferencia sobre el país, en la que también participen Irán y Arabia Saudita. Ratificó además que se opondrá a nuevas sanciones contra Siria.
En tanto, la República Islámica de Irán condenó el atentado en Damasco contra la cúpula de seguridad, al que consideró un acto terrorista, y expresó sus condolencias al pueblo sirios.
A su vez, el secretario de Defensa de EEUU, Leon Panetta, aseguró que la situación en el país se está "saliendo de control", tras expresar su preocupación por la creciente ola de violencia. Y pidió ejercer la máxima presión para que al Assad renuncie y permita transición pacífica. (AFP-Télam-DPA)